Preguntas para Milton Medran
1) ¿Cómo recibió la CEPA – Confederación Espirita Panamericana – la manifestación de los evangélicos en relación al XX Congreso Espirita Panamericano, que tendrá lugar del 4 al 8 de junio, en San Juan, Puerto Rico?
MILTON – La CEPA se caracteriza, fundamentalmente, por ser una entidad que reúne instituciones y personas espiritistas librepensadoras. En la entrevista que concedimos al periódico más importante de la isla puertorriqueña, y que dio origen a ese movimiento de los evangélicos locales, destacamos precisamente ese aspecto considerado por nosotros esencial al espiritismo: el respeto al librepensamiento y a la búsqueda incesante de la verdad. Pablo Serrano (presidente de la Comisión Organizadora del evento), el argentino Dante López (1er. vicepresidente de la CEPA) y yo mismo, en la entrevista, afirmamos que el espiritismo no tiene ningún compromiso con los dogmas religiosos: a partir de la realidad concreta del espíritu y de su inmortalidad, busca contribuir con el conocimiento humano, y los congresos espiritistas de la CEPA existen para ese fin. Esa postura, que entendemos como genuinamente espiritista, no satisface a los movimientos religiosos con más auge en el continente americano. Ellos dan privilegio a la fe en detrimento del conocimiento. Sabíamos, pues, que, en aquel país, donde existe un fuerte movimiento evangélico, fundamentalista y conservador, la entrevista, por la relevancia otorgada por el periódico, podría generar (provocar) reacciones. Pero, no esperábamos una manifestación en ese tono.
2) ¿Cuáles serán las providencias que tomará la CEPA?
Ninguna en especial. El XX Congreso Espirita Panamericano (del 4 al 8 de junio 08, en San Juan, Puerto Rico) será realizado en un importante hotel de la ciudad (el Holiday Inn), invitando al acto de apertura a las autoridades locales y a todos los interesados. Será un acto público, que se realizará en un Estado democrático, bajo el imperio de la ley y en régimen de plena libertad de expresión. Naturalmente, confiamos en el sentido común de la comunidad local (sean cuales fueren las creencias de sus ciudadanos) y en la debida protección estatal.
3) ¿Teme usted algún tipo de manifestación de los evangélicos durante el Congreso?
Es posible que sucedan. Pero, pacíficamente, intentaremos gestionar cualquier situación, conscientes de que las manifestaciones democráticas son viables y aceptables, dentro de un orden y del respeto que la civilización y el moderno estado de derecho recomiendan.
4) ¿Es posible que esta movilización pueda disminuir el número de congresistas en Puerto Rico?
No lo creo. Los espiritistas del Continente y también aquellos que vendrán de Europa para participar en el Congreso, así como estudiosos y librepensadores no comprometidos totalmente con la doctrina espiritista, que también acuden a esa clase de evento, no temen ese tipo de manifestación basada en el sectarismo y en el fanatismo religioso.
5) ¿Hubo alguna comunicación del plano espiritual que sirviera de instrucción a la Comisión Organizadora?
Personalmente, no tengo conocimiento de ninguna comunicación mediúmnica que versara específicamente sobre esos acontecimientos. Sin embargo, la Comisión Organizadora, que cuenta con el apoyo y la colaboración de más de veinte centros espiritistas puertorriqueños, está permanentemente conectada con el Plano Espiritual del cual recibe el apoyo y el estímulo, desde que iniciaran la preparación de ese Congreso, hace cerca de tres años.
6) ¿Cuáles son los trámites para quien quiera inscribirse en el Congreso?
La inscripción puede hacerse directamente en la web del Congreso: www.conocenos.org/CEPA2008
El valor de la inscripción es de 200 dólares americanos por persona, coste que incluye todo el material del Congreso, desayuno y almuerzo. A través de la misma web, se pueden obtener informaciones sobre pensión completa en el Hotel Holiday Inn, que será la sede del evento y que ofrece precios especiales a los congresistas. Advertimos que para entrar en territorio puertorriqueño es necesario el visado americano. La temática central del Congreso será: “Desarrollo Integral de la Humanidad – Contribución del Espiritismo”, título que ya da una idea de la gama de trabajos de contenido científico y filosófico, en la búsqueda del perfeccionamiento del conocimiento y de la moral humana. La web oficial de la CEPA – www.cepanet.org también ofrece informaciones, siempre actualizadas, sobre el evento.
7) ¿Cuál es el mensaje que usted daría a todos los lectores del “Correio Espírita”?
Me gustaría hacer un registro histórico y una observación: No es la primera vez que la CEPA enfrenta reacciones de grupos ligados al fanatismo religioso. En el XV Congreso Espiritista Panamericano, realizado en Caracas, en 1990, uno de los más importantes de la historia de la CEPA, y que reunió 714 representantes de 15 países, un hecho inusitado ocurrió. El Congreso recibió una gran cobertura por parte de la prensa, radio y televisión venezolanas, lo que molestó bastante a los evangélicos locales. Un día, cuando se realizaba uno de los actos del Congreso, en el auditorio principal del hotel, se presentó a las puertas del salón una manifestación de evangélicos, gritando palabras de repudio contra el “satanismo espiritista”, y distribuyendo panfletos contra el espiritismo. En ese momento, muchos espiritistas se sintieron indignados, sugiriendo, incluso, enfrentar el grupo. Fue entonces cuando el presidente de la Comisión Organizadora, Jon Aizpúrua (que, posteriormente, sería presidente de la CEPA), ponderó a los congresistas que era conveniente evitar cualquier escándalo y que, personalmente, intentaría resolver el problema. Aizpúrua, en aquel momento, fue hasta la parte delantera del edificio, donde estaban los manifestantes, y pidió que le indicasen quién era el líder o jefe de los que se concentraban. Fue hacia él y sugirió al pastor esta propuesta: que, en lugar de gritar fuera del salón, que invitase a sus liderados a entrar en el auditorio, donde podrían seguir distribuyendo los panfletos y donde la organización del evento facilitaría el micrófono al pastor para que se pudiera dirigir de viva voz a los espiritistas.“Así -les dijo Aizpúrua- podrían salvar muchas almas que estarían extraviadas”. Para sorpresa del presidente del Congreso, el pastor dijo que aquello era“una trampa del demonio” y optó por retirarse con el grupo. A partir de ese momento, el Congreso de Caracas transcurrió con tranquilidad y productividad. Fue un Congreso importantísimo que, inclusive, inauguró una nueva fase de la historia de la CEPA, fortaleciendo su perfil genuinamente kardecista y librepensador.
Al relatar ese episodio, deseo destacar que posturas de intolerancia, fanatismo o fundamentalismo, dentro o fuera del movimiento espiritista, no son compatibles con el proyecto de la CEPA que trabaja en pro de un espiritismo progresista y librepensador, con condiciones plenas de contribuir en el avance del conocimiento y de la ética entre hombres y mujeres de todas las culturas.
|
|